jueves, 4 de diciembre de 2008
Los autores y poemas que me gusta leer.
Ilhan Berk
OSCURIDAD DEL SÁBADOCaminaremos durante un milenio
Saldremos primero a una calle
Un genovés me traerá noticias tuyas
Te esperaré desnudo
Nos ven desde Santa Sofía
No hay nadie que no nos vea
La oscuridad del sábado
Mira fijamente la iglesia polaca
Hemos esperado durante un milenio
Por primera vez estamos juntos en un poema
Dejando sus prendas a la noche
Correrán con nuestras noticias al sultán Mehmet
No puedo decir espero verte de nuevo
Pues nunca más podríamos volver a vernos.
MENOS
Una mañana nos despertamos y encontramos todas las puertas
cerradas todas las calles ocupadas
No me recobraré fácilmente
Creo que aquellas calles no irán a dar ya nunca más a ningún sitio
sin ti
Sin ti una ventana no abrirá al mar no intentará detenerse delante de
tu casa fácilmente
A la lluvia no se le ocurrirá llover así por que sí
Si te fueras adónde podrías ir aún no lo sé
Estar en Bizancio acaso esté bien acaso esté mal acaso no puedo ni
decir esto
A mi no me gustan las calles sin tiendecitas ni cafés tampoco me
gustan las habitaciones ni las paredes
No me gustan ni pizca los reyes
Supongamos que lo que dijiste resultara cierto, demos por sentado que
la primera vez que saliste saliste de nuestras calles por primera
vez
Nada de parrillas, nadie fríe pescado
Estás en una calle
No hay lechugas verdes membrillos ese calor de la pobreza, no hay
eso que digo
Un montón de cosas no van bien con el ser humano no se irán en un
día
Digamos que estás en un momento así
Que Constantino VI te ha cedido todas las aguas
Esto no es cambiar el universo
No lo es.
AMORES SIEMPRE AMORES
Una noche olvidé mis manos y mis brazos en la Avenida de Istiklal. Una noche yo no estaba, aquella noche no estaba la luna veneciana, aquella noche nadie estaba, vi.
Vi que mi amada dormía, el hombre dormía, el niño en el que me desperté una noche dormía con la boca entreabierta, los sábados dormían.
Maté al hombre.
Cogí la soledad de Ahmet II
Ocupé mi sitio.
Billy Collins
Thesaurus
It could be the name of a prehistoric beast
that roamed the Paleozoic earth, rising up
on its hind legs to show off its large vocabulary,
or some lover in a myth who is metamorphosed into a book.
It means treasury, but it is just a place
where words congregate with their relatives,
a big park where hundreds of family reunions
are always being held,
house, home, abode, dwelling, lodgings, and digs,
all sharing the same picnic basket and thermos;
hairy, hirsute, woolly, furry, fleecy, and shaggyall running a sack race or throwing horseshoes,
inert, static, motionless, fixed and immobilestanding and kneeling in rows for a group photograph.
Here father is next to sire and brother close
to sibling, separated only by fine shades of meaning.
And every group has its odd cousin, the one
who traveled the farthest to be here:
astereognosis, polydipsia, or some eleven
syllable, unpronounceable substitute for the word tool.
Even their own relatives have to squint at their name tags.
I can see my own copy up on a high shelf.
I rarely open it, because I know there is no
such thing as a synonym and because I get nervous
around people who always assemble with their own kind,
forming clubs and nailing signs to closed front doors
while others huddle alone in the dark streets.
I would rather see words out on their own, away
from their families and the warehouse of Roget,
wandering the world where they sometimes fall
in love with a completely different word.
Surely, you have seen pairs of them standing forever
next to each other on the same line inside a poem,
a small chapel where weddings like these,
between perfect strangers, can take place.
It could be the name of a prehistoric beast
that roamed the Paleozoic earth, rising up
on its hind legs to show off its large vocabulary,
or some lover in a myth who is metamorphosed into a book.
It means treasury, but it is just a place
where words congregate with their relatives,
a big park where hundreds of family reunions
are always being held,
house, home, abode, dwelling, lodgings, and digs,
all sharing the same picnic basket and thermos;
hairy, hirsute, woolly, furry, fleecy, and shaggyall running a sack race or throwing horseshoes,
inert, static, motionless, fixed and immobilestanding and kneeling in rows for a group photograph.
Here father is next to sire and brother close
to sibling, separated only by fine shades of meaning.
And every group has its odd cousin, the one
who traveled the farthest to be here:
astereognosis, polydipsia, or some eleven
syllable, unpronounceable substitute for the word tool.
Even their own relatives have to squint at their name tags.
I can see my own copy up on a high shelf.
I rarely open it, because I know there is no
such thing as a synonym and because I get nervous
around people who always assemble with their own kind,
forming clubs and nailing signs to closed front doors
while others huddle alone in the dark streets.
I would rather see words out on their own, away
from their families and the warehouse of Roget,
wandering the world where they sometimes fall
in love with a completely different word.
Surely, you have seen pairs of them standing forever
next to each other on the same line inside a poem,
a small chapel where weddings like these,
between perfect strangers, can take place.
(Traducción por Eberth Munárriz):
Podría ser el nombre de una bestia prehistórica
que pisó la tierra Paleozoica, irguiéndose
en sus patas traseras para mostrar sus enorme vocabulario,
o algún amante dentro de un mito que se ha metamorfoseado en libro.
Significa tesoro, pero es sólo un lugar
donde las palabras se congregan con sus familiares,
un gran parque en que cientos de reuniones familiares
se dan y se dan
casa, hogar, domicilio, vivienda, alojamiento, y hueco,todas compartiendo el mismo termo y canasta de picnic;
velludo, hirsuto, lanudo, peludo, lanoso, y greñudo,
todas corriendo una carrera de sacos o tirando herraduras,
inerte, estático, inactivo, fijo e inmóvilparadas y arrodilladas en filas para una foto de grupo.
Aquí padre está junto a progenitor y hermano cerca
a fraterno, separados a penas por finos tonos de significado.
Y cada grupo tiene su primo lejano, aquél
que dio el viaje más largo para estar presente:
astereognosis, polidipsia, o algún impronunciable
substituto de once sílabas para la palabra herramienta.
Hasta sus parientes se sienten sin lentes frente a sus gafetes.
Puedo ver mi propio ejemplar allá en lo alto del librero.
Rara vez lo abro, porque sé que no hay
tal cosa como un sinónimo y porque me pongo nervioso
entre gente que se reúne siempre con los suyos,
formando clubes y clavando letreros en sus puertas cerradas
mientras los demás se ovillan solos en las calles obscuras.
Prefiero ver las palabras afuera por su cuenta, lejos
de sus familias y del depósito de Roget,
vagando por el mundo en el que a veces caen
enamoradas de una palabra completamente extraña.
Seguro has visto parejas paradas por siempre
juntas en la misma línea en un poema,
una capillita donde matrimonios como éstos,
entre perfectos extraños, pueden suceder.
ENRIQUE VERASTEGUI
Enrique
Fidel Verástegui Peláez (Cañete (Perú), 24 de abril de 1950), es un
poeta, ensayista, cuentista, novelista, dramaturgo, guionista,
matemático y lógico peruano.
Autor de una vastísima obra poética y académica.
PRIMER ENCUENTRO CON LEZAMA
Llevo un sol en mis bolsillos
pero ya no tengo nada en mí
no puedo soñar cantar pensar en cosas concretas
no puedo soñar cantar escribir ese poema para ti mi gatita
arañándome el hombro
y mis vecinos me tienen controlado
me ven llegar como una peste
y hablan de mí
entre comillas soy el ocioso el paria el que llega tarde en la noche
y corro por estas calles de Lima
buscando recordando a Vívian
cayéndome en pedazos consumido por mí mismo y tu no hacías nada
por mí, viejo Lezama, estás ya viejo, pero te guío por estos
sitios
Vívian solía aparecer desnuda con sus enormes muslos de cedro
y mira acá esta foto: es Jericó devastada por el mal uso de los sebos,
por la droga, las flores de plástico
y sal un poco de tus paginas, de esos aires, Lezama, sé que el asma
es tu paraíso
pero comparando nuestros árboles, nuestra sana manera de
tendemos en la yerba
yo habito mas que el infierno
y debo caminar pudriéndome por quedar bien contigo mientras
vamos paseando por Tacora
entre prostitutas y ladrones
que no logran robarnos nada porque nada tenemos pero tenemos
hambre y comemos ciruelas
y corremos fugándonos sin cancelar la cuenta
y otra vez estamos en la plaza San Martín frente al caballo inmovilizado
por las cámaras de los turistas
sin saber dónde ir ni qué ómnibus tomar
sin saber cómo ni cuándo apareciste en Lima sorpresivamente como
esas pocas lluvias que llegan para lavamos de la duda
y ahora estamos contigo en el café Palermo
ahora ya puedo decir que tus palabras huelen a manzano y los
manzanos son gente sencilla que ignora el uso de la palabra
gente que ignora el mal uso de la palabra
ahora sé que nada se perdió
y aprendí que el verso más claro está garabateado sobre la pared
de los baños
y voy recitándolo con voz sonora en medio de la calle
mientras me alejo y llevo a Lezama prendido como un laurel sobre
el ojal de mi camisa
yo no quiero brillar con esa intensidad de aviso Phillips
yo tengo un brillo en las pupilas
tan claro como el verso más claro que ahora voy gritando por estas
páginas sórdidas
y somos arrojados uno al lado de otro sobre esta gran ciudad caminan
un par de iguanas
reptando y comiéndose la luna
uno más joven que el otro
uno más flaco y pálido y callado y con las alas cortadas por la
rutina de estar continuamente dando batallas a la rutina
dando vueltas
y más vueltas encima de los cables
otra vez solo
sin nadie con quien cruzar unas palabras, una idea,
y los ojos están ardiéndote,
todo lo que miras es alcanzado por el fuego,
como en la hora del Juicio Final,
he llegado a mí después de haber gritado en las praderas porque
todos huían de ti pero ya tu habías huído de todos
y el corazón te quema más que un buen vaso de brandy en el
estómago
más que todos los fogones ardiendo juntos de noche sobre los campos,
el corazón es mi palabra y más que mi palabra soy yo ardiendo de
noche sobre los corazones que aún no han conocido el amor
y están desesperados gimiendo arrancándose los cabellos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)