sábado, 8 de noviembre de 2008

MOISES BOTTA CEDEÑO



ACTOS RESUMIDOS

a
RETUMBAN los tambores en la Historia,
Cae desmoronado el linaje
Contrae la era en tributo a un Dios Inútil.
Oh rayo de luz estéril
Oh semilla escondida en los Salmos:
Escruta mi testimonio en los arrecifes del albedrío.
Luz dispersa desde el destello,
Aquí no somos inmortales,
Nos perderemos entre catafalcos y bruma,
Aniquilados por los avatares,
Seguro nos
diluyen los misterios.

b
Cae línea en vertical perfecta,
Sin dubitaciones
Copula sobre el agua
Busca plenitud repitiendo el acto.
Incansable
Prudente
Repetirá el rito
Hasta  el cansancio perfecto.
c
Shika
Pronuncia la cola en el vacío
Ejecuta círculos
Abre los ojos para no perder la memoria:
Agua fresca,
Golpe fuerte,
Respiración entrecortada.
Intuye el fin del instinto
Estampada en la Nada.

c
Aquí
Cae la piedra desde el vacío
Mientras veo
llegar la noche.

d
Te asemejas a la chica de ojos celestes
Que busca la Osa Mayor
Al otro lado del recuerdo.


INFORME PRELIMINAR
Camino por estas calles para olvidar el hastío,
Las cosas suceden simplemente.
Olvidaré el hastío caminando.
Este aroma a canela no debe ser de aquí.
Los parques cubiertos de pájaros son una fotografía de Tino Soriano,
Deambula la tarde ante ojos siniestros.
Nunca me ha gustado la muchedumbre, ese conjunto de partículas
Que forma a un átomo imperfecto.
Yo, el protón extemporáneo del laboratorio nuclear,
La noche licuada de sol y olor a lodo,
Paso ante ti indiferente.
Se que el devenir me espera, de brazos cruzados.
La noche nunca fue perfecta sin ti.
El viento mueve los cables de alumbrado que sostienen golondrinas muertas,
¿Tu adiós se debe a la debilidad de los cables o a la fuerza del viento?
Sigo haciendo las mismas cosas de hace treinta años
Las mismas estúpidas cosas,
Como navegar en el Pirata Morgan para mirar el rio sucio,
La oscuridad ilumina el cauce, limpia la corriente.
No se que hacer con la botella de Pilsener entre mis manos,
Vacía.


ESTOS TIEMPOS
Y de pronto sentiste la imperiosa necesidad de partir.
Así suelen llegar en estos tiempos los deseos,
Como una gestante ansía de repente comerse el tallo de una manzana.
No lo niego:
Esa noche no pude dormir.
Me senté en el colchón como un idiota
A escribir poemas en el cuaderno que encontré sobre la mesa de comer.
Fue la mejor idea de entre barrer el piso del departamento, matar insectos
O cepillar la bañera.
Incluso hacer una lista de tareas no me pareció interesante.
El galón de agua guardado en el refrigerador quedó a la mitad.
Es sorprendente no haber tenido la imperiosa necesidad,
Como ocurre en estos tiempos,
De beber un trago de vodka con gotitas de Pernod.
Es que la faceboolización no es el non plus ultra de mi existencia.
Me conformo con sentarme en una silla de laurel
A mirar el mar por horas,
Mientras desesperas si no contestan tus SMS de ternura,
Precisamente a la hora en que me siento en una silla de laurel
A mirar el mar por horas.
La buena noticia es que los teléfonos convencionales están en peligro de extinción.
Del riiiiiingggg riiiiiiing se ha pasado 
Al leve cosquilleo a la altura del bolsillo, sobre el muslo.
Se puede traducir como un riiiing menos fastidioso,
mucho menos aun que vivir pendiente de palabras ansiosas
Brillantes cual lucecitas en la pantalla de un Nokia cubierto de bacterias.

COTIDIANO
Que la vida es asi ya lo sabía,
Que los adioses y  bienvenidas tienen una concordancia  perfecta
Que los desaires y desconciertos alternan siempre
Es, desde el colegio, lección aprendida.
Entonces:
¿Me pueden sorprender tus motivos?
Las excusas llegan solas
Mientras me levanto de la cama con el mismo sabor de boca de ayer
entro al baño y miro la pasta dental caída sobre el lavabo,
con la franja roja hacia arriba,
Como un niño pidiendo una explicación.

ESTA MADRUGADA SIN FECHA
Esta madrugada crecerá mas rápido mi barba, estoy seguro.
Lo afirmo en base al crecimiento sostenido y exponencial de la luna desde
Medianoche.
¿Esa fue la hora de tus últimas palabras?
¿O fue cuando vi estrellarse contra la ventana una Gran Mariposa Amarilla?
Afuera creo que llueve
¿O será el jugo de estas mandarinas cayendo de golpe sobre el estómago?
Solo se que arde como una úlcera y no es demasiado tarde.
Ya no escucho el ruido del ventilador purificando la noche,
Las canciones que vigilan mi insomnio han perdido su ritmo,
Solamente escucho el saxo.
Todo tiembla como el vapor sobre el asfalto un domingo de carnaval.
Este no soy yo siquiera, soy Otro,
la huella seguida por un habitante citadino,
Náusea disfrazada con ternura,
Odio frotando su lomo en las rodillas,
Gato de mentira ronroneando por el pedazo de carne
Que dejé caer de la boca, sin masticar.

PIEDRAS
Aquí están las piedras del malecón
quietas, frías, eternas
La locura de su inmovilidad,
Ciudad quieta, definida, gloriosa
huele a nada, todo se puede esperar.
Erguidas sobre el mar, sustentadas en la angustia, los cerros,
las calles, el sonido incierto de las ambulancias
apagando el llanto del lactante.
Este viaje interminable donde
Apagan y encienden las luces pero
siempre vuelvo a ti/
dueña del verdor miserable/inmóvil/taciturna
dulce como una dama en la fotografía.
Atmósfera despejada sobre la tableta,
llega a Cojimies un correo cualquiera/
la velocidad me impide retener los recuerdos
casas de madera y de miseria
calles de arena y tierra donde transito aun .
De ti no he partido/ no me he despedido de tu olor
ni de tu voz,
de la partículas biológicas que pulsan en el aire
donde no termino de crecer.
Artefactos misteriosos sobre el agua/
perfecta basura tecnológica estancada en el lodo cuando
huye la marea; y tu,  erguida
como un mangle sorprendido.
Las piedras siguen allí,
negras, cafeses, verdosas/ permanentes huecos del amanecer
estampadas en la memoria.